Reunión del cole o como amargarse una tarde

Sobreviví a la primera reunión del instituto.
Sobreviví pero mal, ya me conocéis. Cometí el error de ubicarme en un lugar algo alejado de la primera fila porque estaba bastante solo y apartado, misantropía ante todo. Lo que sucedió después fue que terminé rodeado de mamas “buapas” en grupitos de “mínimo 2” y con el mismo cerebro que la cabeza del cipote de sus respectivos, o lo que es lo mismo: neuronas cero.
¿Qué sucede entonces si te hallas en medio de la tontería? Tratas de eliminar todo pensamiento homicida, cosa nada sencilla. Pero como sucede que este tipo de actos, aunque a veces perdonables, como es el caso, no se llevan a bien con la Justicia, hay que joderse y tratar de inhibirse al máximo de las paridas que te llegan en Dolby Digital 10.1 y cuyo contenido no supera los mejores guiones de “Física o Química”. Tristeza de cronopio.
En realidad, uno no persigue nada más que estar por lo que le están contando. Y no solo por el interés que aquello pueda suscitar, no, es que encima existe una palabra tonta y en desuso que se llama “Respeto”. Respeto por quien está hablando y respeto por quien está escuchando. Pero claro, a un electroencefalograma plano no puedes exigirle que actúe más allá de lo que le marque su sistema básico: Respirar, que el corazón lata y que esté muy, muy “buapa” para dar envidia.
¡Joder! ¿Pero no se dan cuenta que lo único que dan es por el culo? Si unos especímenes tan vacuos como ellas solo sirven para amueblar rincones ¿De que coño van?
Entendedme. Si se sienten tan bien y tan deseables, que pillen a unos cuantos que sucumban a sus encantos, que se vayan todos a una habitación de hotel y que les hagan un bukake digno de sus cualidades. Si por el contrario quieren pelar la pava con la de en frente, que lo hagan también, existen desiertos inmensos donde no le faltarán al respeto a nadie, excepto, eso sí, algún que otro escorpión despistado que por allí asome.
Y esto es todo. Podéis tacharme de tratarlas como una mierda y decirme que no las respeto. Es verdad, pero al fin y al cabo no deja de ser la misma falta de respeto que demostraron ellas. Solo que yo particularizo hacia ellas sin putear al entorno.  
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