Solo son herramientas baratas en manos de criminales

(leer en forma interrogativa)

Qué deben sentir cuando las ordenes no son ir a proteger a los ciudadanos. Qué deben sentir cuando su utilidad, ese miedo que representan porque alguien les regaló un arma y el derecho a la violencia, no se dirige a ladrones, criminales, asesinos, violadores o pederastas, sino a sus propios vecinos y vecinas —imagino que amigos, no. No deben tenerlos.

Qué deben sentir cuando las órdenes ya ni siquiera son golpear a los violentos, a los extremistas antisistema, a la kale borroka —entiéndase perroflautas, con los otros apenas hay cojones—. Qué pueden sentir cuando le ordenan, golpear y agredir a mujeres. Mujeres que pueden ser sus hermanas, sus esposas, sus vecinas, las madres de los amigos de sus hijos, sus propias madres, pues las había de todas las edades).

Sentirán la misma falsa hombría, la misma subida de adrenalina del maltratador, el mismo “placer” —porque me consta que los hay que les gusta, se les nota demasiado—. Me pregunto si volverán a casa crecidos y realizados. Me pregunto cual será el tema de conversación con su esposa, novia, madre… Las golpearán a ellas después, como confirmación de machos dominantes.

Se preguntarán en algún momento por qué las ordenes son golpear a las mujeres que defienden la libertad de su cuerpo mientras a las otras, las comehostias que lamen la mano (y más) de la curia se las deja en paz, cuando ambas partes defienden sus respectivas posturas con idéntica exaltación, si no peor en las del otro lado, pues estas últimas están cargadas de fundamentalismo católico.

Hasta donde entregarán su alma por un miserable sueldo. Tendrán algún límite o simplemente aceptarán ser cada vez más perros hasta olvidar definitivamente que una vez fueron humanos. Aceptarán, llegado el caso, sacar sus armas y disparar contra mujeres y niños, aceptarán la tortura sistemática solo por el simple terror, porque ya se hayan convertido en unos sádicos adiestrados y adoctrinados…

(Leer de forma normal)

Imagino que llegados a ese punto todo les dará igual, habrán perdido su humanidad por un salario de mierda. Llegados a ese punto no tendrán hombría, ni dignidad. Pero… qué hago hablando en futuro. Si aceptan actuar de ese modo es porque ya la han perdido.

De ser humanos, de tener valor —eso que se da en llamar “cojones”— muchos, muchísimos de ellos se negarían de una vez por todas a aceptar el rol de bestia por un mísero sueldo. Y se plantarían, como hacemos cada vez más y más ciudadanos. Y se darían la vuelta y mirarían cara a cara a los criminales que les deshumanizan para convertirlos en bestias, en animales ejecutores de las órdenes del amo…

Claro que eso solo podrá suceder mientras aún sean humanos y les quede un mínimo de dignidad y de hombría.

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