Naturaleza y Matemáticas

Bach ya descubrió la relación entre Belleza y matemáticas. Su legado está lleno de ejemplos. Lástima que la mayoría de ellos no estén a nuestro alcance o necesitemos más de media vida para llegar a percibirlos mínimamente.

Casi todos nos preguntamos alguna vez: ¿para qué me van a servir tantas matemáticas? Es así, es una certeza. Yo me lo pregunté en la adolescencia y ahora son mis hijos quienes me vienen con la misma cantinela. Y reconozco sin rubor alguno que a mí me llegaron a gustar, solo que no fue un amor correspondido y me quedé solo y más ignorante de lo que hubiera deseado.

Pero ese miedo ancestral no anida en las mentes de los futuros matemáticos. Ellos no se hicieron esa pregunta en la adolescencia. No les era necesario porque sus mentes ya sabían ver la cantidad de Matemática que nos envuelve; mientras los legos, a lo más que llegábamos, era a la geometría perfecta de Maite, a la confirmación de cómo ciertas partes de Julia se reían de Newton y a cuánta certeza se escondía en la teoría de la relatividad durante nuestros primeros fracasos sexuales.

De haber tenido mejor vista interior hubiéramos caído en la cuenta de cómo la Naturaleza copia a las matemáticas —y no al revés, como piensan muchos—, y de qué modo utiliza la belleza de la geometría o las series numéricas para crear la Belleza visual que después nos regala.

Es así que encontramos las conchas de los moluscos y la espiral de algunas cornamentas de rumiantes que se alimentan de la serie de Fibonacci, lo mismo que la hermosa forma fractal de un tipo de bróquil. O encontramos la proporción áurea que aparece en las rosas, en algunas galaxias en espiral o en el Hombre de Vitrubio de Leonardo.

Foto de La Reserva (Click en la foto para acceder a más ejemplos)

Ya mucho más visual, disfrutamos de la resistencia del cilindro, cuya expresión más majestuosa se ve en las sequoias gigantes. O se nos obsequia con la fragilidad de las hermosas teselas hexagonales que construyen las abejas, aún sin saberlo, que contrasta con la impresionante calzada de los Gigantes, sujeta a la misma geometría.

Ejemplos habría miles, demasiados para la pretensión de este artículo y mis limitaciones culturales. Pero quiero terminar con un nuevo descubrimiento, el maravilloso ejemplo que nos regala Marcello Scotti del Salar de Ayuni y sus caprichosas teselas pentagonales.

Fotografía de Marcello Scotti (Click en la fotografía para acceder)

¿Para qué sirven las Matemáticas?, nos preguntábamos. Pues es sencillo, para la Vida. Lástima que deba uno llegar a cierta edad para caer en la cuenta.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Artículos, Belleza, Pensamientos y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

10 respuestas a Naturaleza y Matemáticas

    • Manel Artero dijo:

      Muchísimas gracias.
      Por comentarios tan directos y positivos como el tuyo sigo con ánimos de mantener el blog.
      Intentaré mantener el nivel. Aunque no siempre el tema o la inspiración están al mismo nivel.
      Repito, muchas gracias.
      Un cordial saludo,
      Manel.

  1. Daniela dijo:

    Buenísimo!!!!

  2. Mario González Olmedo dijo:

    Muy bueno, y cierto!
    Soy profesor de Matemática, y también lamento que la belleza de la matemática no se perciba más generalmente, ya que “el encanto de la matemática sólo se revela a aquellos que se atreven a profundizar en ella”. Saludos!

    • Manel Artero dijo:

      Que un neófito, mi caso, reciba de un profesional, profesor de Matemática, un comentario como el que me regalas, es como para que me sienta profundamente satisfecho.

      A partir del éxito de esta entrada me he planteado hacer otras más específicas: “Plástica y Matemáticas” y “Música y Matemáticas”. Veré si soy capaz de ello.
      Un saludo,

  3. Pingback: Naturaleza y Matemáticas | El Día...

  4. gustavorozco dijo:

    Maravillosa! me encanto esta aportacion!

    • Manel Artero dijo:

      Muchisimas gracias, Gustavo.
      Qué decir, me considero un completo neófito en el tema, la verdad, lo que sí sucede es lo otro, que la naturaleza se empecina en mostrarnos vez, tras vez, la absoluta certeza de ese lenguaje. Belleza que debió nacer en el mismo momento del Big Bang, cuando se puso en marcha esta mecánica en la que vivimos inmersos.
      Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s