De reyes, adulación y 2.306.000 niños pobres (#Marcaespaña

Los que esperan la prebenda rindiéndole pleitesía. Su idea del trabajo bien hecho.

españa es fiel a sus tradiciones: toros, paella, flamenco, procesiones, servilismo y coronar reyes. Y si algo sabemos hacer bien de verdad, es lo último: coronar reyes y adularlos después; todo ello con la sana intención de que una minoría de inútiles y corruptos saquen tajada de la poca riqueza que puedan producir unos súbditos históricamente abandonada a su suerte y con un alto índice de adoctrinamiento y provincianismo, que no cultura, histórica enemiga de reyes, clérigos y militares.
Es así nos guste o no, y eso se retrata en el poco Arte que hemos sido capaces de crear; desde El lazarillo de Tormes o La vida del Buscón —exaltación del tan hispano “búscate la vida” producto de la miseria provocada por el rey de turno con su cohorte de aduladores, arribistas y advenedizos— hasta la vergüenza y el escarnio que representa el Guernica de Picasso, una obra maestra que nos habla del dolor generado por una general golpista y sus tropas de criminales rebeldes. Dolor extendido por decenas de años de asesinatos y toma de posiciones de la actual monarquía y su nueva cohorte de los de siempre.
En esta españa de vergüenza y de hastío no hay lugar para lo importante: el Futuro: Infancia y Juventud. Pues el futuro no tiene cabida en una españa moribunda infestada de monarcas, clérigos y dictadores anclados en su siempre inútil. Para todos ellos solo existe un presente perenne de expolio a manos llenas, de eliminación de todo vestigio de modernidad o futuro y de ruina humana que no sea su pequeño mundo inmundo de adulación para sacar tajada.
A esa españa de vergüenza y de hastío no le importan en absoluto los millones —millones ya— de niños que viven por debajo del umbral de la pobreza, se lo habrán buscado, pensaran desde sus jaulas de oro protegidas por “sus” policías indignos. A esa españa corta de miras solo le interesa salvaguardarse ella y su caterva de amiguetes ignorantes. Porque más allá de ellos, de su pequeño mundo vacuo, solo existe un vacío tan negro como sus conciencias. La suerte, la gran suerte que han tenido hasta ahora, es que hay un elevado porcentaje de población con alma de siervo que todavía entona a voz en grito el ¡Vivan las caenas!.

Pero los tiempos están cambiando.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Artículos, españa, Historia, Lacras políticas y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s