Concejal del PP y las Putas

Dice la noticia: El concejal de Empleo de Villarrobledo (Albacete), del Partido Popular, Andrés Martínez, sugirió a una mujer que fue a pedirle trabajo con un bebé al Ayuntamiento: “O la das en adopción o te metes a puta”. Así lo ha contado en laCadena Ser Ángeles María Herreros, de 21 años, de Las Pedroñeras (Cuenca), y lo ha ratificado su suegra, Isabel Martínez, quien también se acercó posteriormente al Consistorio a pedir explicaciones al concejal y recibió la misma respuesta.

Lo que son las cosas, una sola frase nos resume el significado y utilidad última de la ley del aborto de Gallardón, ese al que aplauden, puestas en pie, las hembras babeante del PP cuando pasa por su lado.


Que claridad, que aprovechamiento de recursos, “métete a puta”, le dijo; con la boca grande, con el convencimiento que da el Poder, con la razón que otorga tener al dios de su lado. Porque esa y no otra es la dignidad que los machos —llamarles hombres desmerecería al género sapiens— del PP entienden para la Mujer. Una puta, un objeto; bien sea sexual o paridor. ¿Qué otro pensamiento cabe para ella en esas mentes chupacirios de comunión diaria? ¿Merece algo más la hembra de la especie para esos misóginos enfermos?


Cuanta gallardía demuestra ese concejal, cómo resume en una sola y útil palabra la visión que de la Mujer tiene cada votante y seguidor del Partido Popular. Míseros machorros misóginos sin cojones para relacionarse con Mujeres, que necesitan pagar mercenarias que no se rían de su triste “quehacer” en la cama y le alaben vaya a saber qué gracia a cambio de dinero.

Amigo Andrés Martínez, me va a permitir unas palabras. Debe sentirse usted muy realizado, rodeado de sus hembras, la Cospedal incluida, y arropado por beatas comehostias. Pero a los ojos de tres cuartas partes de la población española, la que no les votó ni les votará jamás, es usted un pobre miserable que no merece ni nuestro vómito, aunque el asco que provoca su sola presencia y sus palabras casi lo convierten en inevitable. Quédese no obstante con nuestro desprecio y el deseo de que la parca se lo lleve a la mayor brevedad posible. No por odio, entiéndalo, sino más bien para que suba antes al reino de los cielos.

Vídeo propagandístico del mentiroso misógino

Procesion del Santo Chumino Rebelde

Solo quedan dos caminos para llegar al futuro. Uno son los Niños y su Educación, el otro son las Mujeres y su Fortaleza. (Opinión personal)

Es necesario hoy, en un tiempo en el que los pederastas, violaniños, quemamujeres, vestidos con traje de novia ordenan a ministros de justicia gallarderos y machorros lo que desean para sus blandipollas, pitocolgajos y microhombrias; es necesario, digo, romper una lanza en defensa de la Verdad, la Única verdad que nos acoge a todos querámoslo o no. Voy a ello.
En una españa procesional, catolicastra, chupasotanas, obispaloide, rezadora, comehostias, cuelgacruces, lamesantos, paseacristos, peleapasos, matainfieles y sobavírgenes. Una españa cuyo máximo éxtasis es exhortar a sus santos patronos, con sus procesiones, sus toros, sus fuegos de artificio y su borrachera comunal descomunal. en una españa anclada, anquilosada, fundida, integrada, apegada, adherida a pespunte y sin remedio a su iglesia católica fundamentalista del OPUS; no podíamos esperar otra cosa que la expresión exaltada de las Mujeres, pues el éxito solo existe aquí por la tal vía nada execrable de la procesión excelsa.
Y es así que el origen del ser humano, el lugar destino del hombre para poder pervivir, el espacio de deseo en el que calmamos nuestras ansias desde que existimos como especie, toma conciencia y sale a la calle para mostrarse.

¡Oh, milagro divino! Que lo más estético y bello a lo que podemos aspirar se nos muestre en todo su esplendor e insolencia.
Loado seas por siempre, himen.
Lamido seas eternamente, himen.
Acariciado seas por los siglos de los siglos, himen.


Vulva, coño, chocho, potorro, parrús. chichi, chona, concha, figa, panela, almeja, miringo, conejo, pussy, pepe, moñoñongo, papaya, higo… Tantos nombres como nombres tienen los falsos dioses a los que, equivocadamente, llevamos años adorando. Falsos ídolos que esconden, por puro miedo, la realidad del Chumino milagroso. Centro del poder del ser humano que ellas, sus poseedoras, apenas ahora aciertan a comprender y aceptar. Que vuestros santos chuminos hagan ver la luz a los ciegos para más gloria del ser humano.

Coño Nuestro (Oración para rezar con fervor postrado ante él)
Coño nuestro
que estas en la tierra,
santificados sean tus nombres,
venga a nosotros tu clítoris
hágase tu voluntad aquí en la cama como en la mesa.
Nuestro orgasmo, dánoslo hoy
y perdona nuestros gatillazos
así como nosotros perdonamos tus dolores de cabeza
y haznos caer en la tentación,
mas líbranos de hacértelo mal,
Himen.

***

La pastoral del obispo de Sant Feliu y el concepto «Cosa»

Cuánta razón parece tener el amigo Agustí Cortés, obispo de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona) cuando argumenta en una pastoral, que “el feto es un ser humano diferente de la madre”, que “los fetos no son una parte del cuerpo de la madre” y que por ello no pueden considerarse una propiedad de ella.

A poco que nos fijemos es una sabia argumentación. Argumentación que le servirá a ese católico para postular en contra del aborto, hacer un poco de proselitismo político y comentar, muy por encima, argumentaciones morales tan soslayadas que no dan pie ni a plantearse una respuesta, pues no la merecen.

De lo que no se da cuenta el católico es de que, en el fondo, sus palabras ponen en evidencia aquello que son en realidad los católicos (que no cristianos), unos misóginos. Y lo son por los mismo argumentos que escogen y que pueden reducirse a algo muy concreto: La Mujer y el Feto son dos “Objetos”, “Cosas” independientes, sean estas artilugios vivos producto de la genética y la evolución o productos a los que poseer del modo que sea.

Imagino que esa reducción de la Mujer y el Feto a “Cosa” no solo viene dada por su odio hacia ellas —nacido de su deseo de poseerlas—, y su odio a los niños —nacido de su culpabilidad al poseerlos—, más allá de su misoginia y pederastia existe algo todavía más terrible, su incapacidad de “Sentir”, cuyo ejemplo más vil y vergonzoso la demuestran en su necesidad de convertir en “Cosa” al propio Cristo al que dicen amar, por medio de la transustanciación en la comunión. Si tuvieran capacidad de Sentir caerían en la cuenta de que no necesitan para nada convertir a su Cristo en Cosa; ¿qué sentido tiene más allá de cagarlo después? Solo el sentimiento de amor hacia él y la capacidad de percibir el que él les regale sería suficiente. Pero claro, son unos enfermos que no tienen la capacidad de Sentir. Por esa razón reducen a la Madre y al Feto a lo mismo que reducen a su Cristo, a meros objetos sujetos a apropiación y manipulaciones de terceros.

¿Habrá pensado ese católico en el Amor incondicional de una madre, en la necesidad de que ese amor esté ahí para la criatura, más allá de todas las cosas mundanas? ¿Habrá pensado en qué sucederá si esa criatura llega a un hogar donde las necesidades, esas sí, de cosas, perviertan el amor que la Madre debiera prodigar a su hijo? ¿Habrá pensado ese católico en qué sucede si ese feto, ese futuro ser humano, contiene la mitad del código genético del enemigo, de la bestia que violó a esa futura madre? ¿Habrá pensado ese católico qué amor puede representar traer al mundo a un ser, cuyas enfermedades o deformaciones, conviertan su vida en un dolor insufrible? Claro, hablamos de Amor, de Odio, de Dolor, de Sufrimiento, de Alegría, de Pena… hablamos de sentimientos cuando él, ese católico, habla de “Cosas”, las reduce a “Objetos”.

Está claro que jamás podremos entendernos. La única cosa que deberíamos hacer , dado que la Ética nos impide, ahora sí, terminar con ellos, es confinarlos en los templos, recuperar todo aquello que nos han robado a lo largo de la Historia y retirar toda subvención y toda posibilidad de que “adoctrinen” a nuestros hijos. Si desean extender su enfermedad, esa que les hace incapaces de sentir, que lo hagan entre ellos y entre aquellos, enfermos como ellos, que son totalmente incapaces de sentir nada por nadie, ni siquiera por ellos mismos, razón suficiente que les lleva a esa búsqueda continua del perdón que solo las malas personas necesitan. Pero es necesaria una cultura civil que elimine a esa lacra de las calles y los estamentos.

Por qué se insulta a Beatriz Escudero (la ignorante)

La diputada que trató de analfabetas a las mujeres que abortan denuncia ante la Policía insultos y amenazas. Dice la criatura que ha recibido una catarata de insultos, “calumnias” e “injurias”, así como “amenazas” que afectan tanto a ella como a su hija, advirtiéndolas de que iban a ir a “violarlas”

Veamos, no nos volvamos locos, ante todo hay que poner coto a eso de violarlas. Eso es muy, pero que muy fuerte, incluso para Charlie Brown. Y he de reconocer que está mal, ya que a nadie le apetece la posibilidad de contraer cualquier enfermedad venérea. Que no puede meterse según que en según donde.

Tras el necesario prolegómeno sexo-sanitario, vayamos a lo del respeto, que parece que necesita de explicación, la señora. 

Despreciada “señora” a la que sabe mal que la insulten,

Sucede que a usted le pasa como al resto de come-hostias de su partido y a los de su filial, antes conocida como PSOE: que no entiende aquella verdad que dice: “Solo se respeta aquello que es respetable”. Usted, que tal vez se cree de noble estirpe, como comprenderá, y tras esas palabras, puede ser muchas cosas, la mayoría de las cuales ya se las habrán dicho por twitter, pero respetable, ya le digo yo que no lo es en absoluto.

El argumento que usted esgrime para legitimarse es “…quien no respeta lo más mínimo unas ideas y mi trabajo, ¿cómo va a respetar la vida de un ser humano?”.

Lo cierto es que podemos respetar sus ideas, usted puede salir y decir que está en contra del aborto porque lo diga el sacerdote que le mete mano mientras la confiesa. Eso es respetable pues es una opinión extendida entre los de su partido: un alto interés por el feto y un nulo interés por el nacido. Su trabajo parasitario también podemos entender que es respetable, o como mínimo legal, que ya es mucho, cuyo sueldo está pagado por “todos” los españoles, incluso por la chusma que usted desprecia.

Pero que usted tilde de “analfabetas” a las mujeres que abortan es un terrible insulto a las de su propio género y por extensión, salvo que sea transexual, a sí misma. Que usted, en su queja, todavía insista en insultar más y más a muchísimas personas apostillando: “¿cómo va a respetar la vida de un ser humano?” la dejan en un lugar en el que se merece todo lo que le digan y, siento decirlo, cualquier cosa que le hagan porque habrá gente muy ofendida, con ganas de vengarse de su total estupidez y no seré yo quien las frene. Llegados a ese punto, lo único honesto que podría hacer usted es dimitir, porque usted es una criatura:

Cobarde, pues sé que jamás dimitirá. Le gusta la vida demasiado fácil.

Hipócrita, ya que ve bien que su hija, y las hijas de las de su estirpe, vayan a abortar a Londres que así repasan el inglés; pero las otras deben procrear obreritos baratos.

Indecente, ya que antepone su linea de pensamiento a lo que pueda necesitar la mayoría de los ciudadanos a los que “se debe”.

Incompetente, ya que ni siquiera tiene capacidad dialéctica para emitir juicios sin caer en el insulto soez del que después se queja si viene de boca de otros.

Estúpida, porque todavía se queja de lo que le dicen y las amenazas que le hacen ¿qué coño se piensa usted que piensan los demás de usted con esas palabras?

Sinvergüenza, porque no tiene la decencia de dimitir y desaparecer, con su hija con toda la estirpe que pueda existir con su mísero código genético.

Inútil e Ignorante, ya que sabe que fuera de la política usted no debe servir ni para hacer una buena felación.

Espero haberle clarificado las dudas que su escaso entendimiento y cortedad de miras pudieran haber formado en su cerebro.

Vaya para terminar mi más profundo asco,

Manel.

PD Fíjese que he tenido el detalle de llegar al final del escrito sin haberla tildado de hija de la gran puta, que lo es.

#españa, país de falsos arrepentidores

Apareció de nuevo Beatriz Talegón pidiendo disculpas por criminalizar al #15M. Salió en los medios ella que puede, se dirigió a aquellas personas “que hayan podido sentirse ofendidas” y aclaró que nunca pretendió criminalizar al movimiento 15-M, con el que comparte “la mayoría de los mensajes que plantea”. Dicho lo cual dio el tema por zanjado, olvidado y solucionado.

Mira, Beatriz Talegón, se pueden disculpar pequeñeces, decir una fecha en vez de otra, quitar un milloncito de parados… Pero tú criminalizaste al #15M con pleno conocimiento porque le temes, y lo metiste en la pila de los PPeros comehostias en un afán de eludir responsabilidades hacia tu partido y porque ese movimiento te da más miedo que salir en pelotas por el Cairo.

Considero que es bueno que sepas que ahora no nos valen de nada tu disculpas; si quieres ser honesta contigo y con la gente, abandona todos y cada uno de tus cargos, renuncia a tus prebendas económicas y desaparece de la vida pública; pero no te disculpes, porque tus disculpas no las aceptamos ya que dijiste lo que, como marioneta que eres, te ordenaron decir los que te tienen comprada el alma.

Lo mismo que hizo el impresentable de Jorge Fernández Díaz nada menos que el ministro del interior, que enlazó aborto con ETA y se fue a su casa a tomar la cervecita con aceitunas; que después ya saldrá el ministerio presentando una nota aclaratoria. Pero él tampoco dimitirá, él se limitará a decir lo que le ordene la iglesia, uno de los muchos brazos que mueve los hilos de las marionetas del gobierno.

¿Y son los únicos? Que va, la disculpa es una moda instaurada en españa como solución de todos los problemas: cazar elefante mientras el país se va a la mierda, cuadriplicar la tasa de alcohol mientras se van destrozando vehículos, gastar dinero público en alcoholNo hay límite, ni en lo dicho ni en lo hecho. Después se sale en los medios, se suelta aquello del “yo no quería” sin mirar a cámara, como si los ciudadanos fuéramos idiotas e invisibles y todo solucionado

¿Y dimite alguno, se marcha alguno, se castiga a alguno de ellos? Que va, esto es españa, señores. Aquí no dimite nadie, a pesar de que no conozcan la Ética ni la Honestidad ni la Vergüenza ni el Respeto… Valores que exigen al populacho pero de los que ellos adolecen.

Toda esa gentuza se piensa que tienen potestad para soltar lo que les apetezca, insultar a quien deseen, maltratar verbalmente a cualquier colectivo, rebajar éticamente a cualquier grupo y después de las barbaridades, como por arte de magia, salir a pedir perdón porque “todo voto es bueno para llegar al poder de la poltrona y la corrupción”. Sobre todo el de la ignorancia, que se compra a bajo precio.

Pero toda esa gentuza debería saber que el español, por lo general ignorante y tragador de ruedas de molino, ya empieza a aplicarse porque la necesidad enseña mucho. Esa gentuza debería darse cuenta de que ese populacho al que desprecian se va convirtiendo, día tras día, en ciudadanía a la que le cuesta más y más dejarse soplar la nuca sin rebelarse. Esa gentuza debe entender que si a su confesor le basta con el arrepentimiento, a los ciudadanos, no; a nosotros solo nos valen sus dimisiones o expulsiones.

Esa gentuza haría bien en no olvidar  otro refrán

Quien la hace, la paga”