Fantastic Spain

Genial Artículo de Anton Losada publicado en El Diario.es

La Bolsa recupera los diez mil puntos y los mercados ya descuentan exuberantes el inicio de la recuperación económica. La cosa va tan en serio que el Increíble Montoro ha dado un ultimátum a la crisis, concediéndole hasta el 2014 como plazo para acabarse. Mariano Rajoy ya avisa: salimos de la recesión como el primo de Zumosol, reforzados y saneados.

Estamos tan bien que vamos a recortar otros 19.000 millones durante los próximos dos años solo para que los mercados vean que podemos. También nos vamos a cepillar los servicios sociales municipales, porque seguramente no harán falta ahora que llega tanta bonanza. Las mismas comunidades autónomas que se declaraban quebradas hace unos meses para despedir médicos y maestros, anuncian ahora nuevas rebajas fiscales a un año de las elecciones.

Tres millones de pobres y doce millones bajo el umbral de la pobreza, uno de cada cuatro españoles en edad de trabajar en paro y la previsión de que durante 2014 desaparezcan un 25% más de empresas, un nuevo récord de morosidad bancaria y más caídas de la facturación industrial. Cómo va a recuperarse un país que crecerá por debajo del 1% mientras las rentas del trabajo caen por encima del 5% no es un misterio, será todo un milagro.

Aunque se lo parezca, no hay contradicción. “España vive un momento fantástico, llega el dinero de todas partes”, ha dicho Emilio Botín. Ha provocado muchas risas y alguna indignación, pero lo cierto es que tiene más razón que un santo. El dinero vuelve a España. Estaría loco si no lo hiciera. Y el dinero ni está loco, ni es tonto. Después de mucho esfuerzo y sacrificios masivos, nos hemos convertido al fin en el gran chollo de la economía mundial. Somos un todo a cien abierto veinticuatro horas.

Tras la reforma laboral, ofrecemos una de las fuerzas de trabajo más baratas y mejor formadas del mundo. Despojado de derechos básicos para equilibrar mínimamente una negociación laboral, el trabajador español o trabaja, o revienta. Por el lado de los impuestos, además de saber que ahora paga menos del 10% de los beneficios, el dinero opera con la seguridad de que eso no cambiará pase lo que pase. Entre subir impuestos y reducir gasto, el actual gobierno español siempre elegirá podar en sanidad o educación.

El dinero ha aprendido durante esta crisis otra cosa muy importante sobre España. Invertir aquí es un negocio blindado. Si algo va mal, siempre aparecerá un gobierno dispuesto a socializar las pérdidas con dinero de los impuestos y deuda pública. Especular en España tiene premio seguro, como las promociones de los bancos. A usted le toca una aspiradora o un secador. A ellos bonos y letras con sabrosos intereses .

Trabajo a precio de saldo, impuestos de mentirijillas e inversión asegurada contra todo riesgo. Tal y como lo ve el dinero, España no es diferente, España es fantástica, como en aquella canción del anuncio.

¿Por qué no hay crédito disponible?

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 19 de julio de 2013

Este artículo explica las causas de que no se facilite la oferta de crédito accesible a las empresas medianas y pequeñas, como consecuencia del enorme y excesivo poder del capital financiero sobre las instituciones públicas.

La respuesta que la banca da a esta pregunta es que no hay demanda de crédito. Es decir, las empresas medianas y pequeñas y las familias no están pidiendo dinero prestado…

Dicha explicación, sin embargo, no se aguanta ni por los pelos. El hecho de que no haya más peticiones de crédito a la banca se debe a las condiciones económicas que ésta exige, con unos intereses elevadísimos. Y una de las razones de esta situación es que a la banca no le resulta rentable dar este tipo de préstamos, que además considera arriesgados porque sabe que la población está perdiendo capacidad adquisitiva, resultado del descenso de los salarios. La banca puede y hace muchísimo más dinero comprando deuda pública a unos intereses desorbitados, que ofreciendo crédito. Y todo ello cortesía del Banco Central Europeo, su lobby particular, que le presta dinero a los bancos a unos intereses bajísimos (menos de un 1%), dinero con el que compran bonos públicos que les dan unos intereses altísimos (algo más del 6% en 2012) en el caso de los bonos españoles…

Pero la cosa es todavía peor. En realidad, el BCE no puede comprar bonos públicos del estado español. Pero si que puede, según sus estatutos, prestar dinero a intereses bajos, tal como hace a la banca privada, o a una institución financiera pública, tal como el ICO, Instituto de Crédito Oficial. Y lo ha hecho. Pero el ICO, según la propia normativa oficial (escrita por la banca privada a fin de proteger sus intereses), no puede prestar dinero directamente…

Y para mayor escándalo y bochorno, si cabe, de este 25%, la mayoría ha ido a grandes empresas como Telefónica, Banco Santander y otras entidades que son las únicas que se benefician de esta afluencia de crédito. Y mientras tanto las empresas pequeñas y medianas están colapsando y creando un enorme problema de paro…

Ver artículo completo en el Blog de Vicens Navarro

Economía para gobernantes y gente ignorante

Que una niña de doce años nos venga a dar lecciones de economía debería ser un insulto para todos excepto para los políticos, ellos se alimentan precisamente de la estafa y se comportan como perros amaestrados de los banqueros. Pero es bueno que una chiquilla salga a contarles esas cosas que ellos ya saben pero prefieren olvidar. Es bueno porque les da un pequeño toque de atención ya que, a medida que la gente abandone su ignorancia, algo dificilísimo en españa pero no imposible, peligrarán más y más sus traseros hasta ahora incólumes y protegidos por gorilas y pantallas de plasma (cosas ambas que pagamos todos).

Gracias Victoria Grant

***

¿Qué pasaría si los bancos españoles en problemas no recibieran ayudas y se les dejara caer?

Desde el estallido de la crisis financiera hemos visto cómo muchas entidades bancarias españolas se han visto en serios problemas y cómo el gobierno ha acudido en su ayuda inyectándoles de una u otra forma dinero público (para ver las diferentes formas de ayuda y su cuantía leer este artículo). Este traspaso directo de dinero perteneciente a todos los ciudadanos a unas entidades privadas atenta claramente contra la justicia social e incluso contra los fundamentos económicos en boga. Sin embargo, el gobierno ha esgrimido continuamente como argumento la necesidad de no dejar caer a las entidades bancarias para evitar así un colapso financiero que terminaría perjudicándonos más a todos. Pero, ¿hasta qué punto es cierto este argumento tan recurrido? Profundicemos en el tema.

Un banco en problemas es un banco que no puede atender los pagos que tiene comprometidos con otros agentes. Si un banco en problemas no es ayudado con dinero público se verá forzado a caer, a ser liquidado, a desaparecer como entidad. Esto significa que el banco tendrá que vender todo aquello que posea y que tenga valor y con el dinero recaudado tendrá que devolver los pagos que tenía comprometidos. Pero claro, si el banco se está liquidando es porque no tiene suficiente dinero para abonar todos los pagos que debe, por lo que después de vender sus propiedades dispondrá de menos dinero del que debe pagar. No podrá pagar a todos aquellos a los que les debe dinero, así que algunos se quedarán sin cobrar.

Por ejemplo, si un banco debe dinero por una cuantía de 1.000 millones de euros y después de vender sus posesiones recauda solo 700 millones de euros, quedarán 300 millones de euros sin poder pagarse y que se consideran pérdidas. Alguien no podrá cobrar; alguien debe hacerse cargo de esas pérdidas.

¿Pero quién se quedará sin cobrar? Pues eso lo decide la ley, que se rige por el siguiente criterio: los últimos en cobrar (los primeros en asumir pérdidas) serán aquellos agentes económicos que más riesgo hayan contraído en sus operaciones con el banco, y cobrarán primero aquellos que menos riesgo hayan asumido. Este criterio es muy lógico, porque cuanto mayor riesgo existe más dinero se puede ganar, pero también perder. Cuando una persona o un fondo invierte en un banco contrayendo un riesgo elevado tiene que ser consciente de que su inversión dependerá del funcionamiento del banco: si al banco le va bien, el inversor ganará mucho dinero; pero si le va mal, perderá mucho dinero.

Así las cosas, en el dibujo siguiente se muestra el orden en el que los agentes deben asumir las pérdidas del banco.

Los primeros en asumir pérdidas (los primeros en no cobrar) serán los accionistas. Las acciones son un elemento de inversión con un riesgo elevado que genera mucha rentabilidad. Puesto que sus propietarios han ganado bastante dinero con este tipo de inversión, se entiende que deben ser los primeros en asumir pérdidas…

Leer el resto del artículo en  Saque de Esquina  (Reflexiones personales del economista crítico Eduardo Garzón Espinosa)

Exigimos un referéndum (Es indigno rescatar bancos mientras hay niños pasando hambre)

Nos habla Mariano Rajoy de que en un momento como el actual es más necesaria que nunca la unidad de todos los españoles. Lo comparto con usted señor presidente. Pienso que tiene toda la razón y que ahora no es tiempo de independentismos ni divisiones ni actos electoralistas. Es momento de que “casi” todos los españoles, catalanes, vascos, gallegos… Es momento, digo, de que todos nos unamos para intentar parar el destrozo que usted y su gabiente de inútiles están provocando en españa.

Porque un gobierno que rescata bancos mientras sus niños pasan hambre es indigno.

Porque un gobierno que incumple todo su programa electoral y no dimite es ilegítimo.

Para intentar evitar esto ha nacido la iniciativa “Exigimos un referéndum“. Desde su página podéis descargaros hojas de firmas, el documento en PDF o acceder a la firma electrónica en caso de estar de acuerdo.

Pensad que la gente que se está mojando con esto no son unos mindungui. Son personajes de peso dentro del mundo público y cultural. Os pido a todos que hagáis el máximo de difusión de esto. Solo desde la política pueden efectuarse los cambios políticos. Repito: Haced el máximo de difusión para que podamos pedir ese referendum lo antes posíble. Gracias.

Esta es la carta que se le presentará:

“Señor Presidente del Gobierno de España:

Nos dirigimos a usted en nombre de la ciudadanía y del profundo malestar que experimenta ante la situación de deterioro político, económico e institucional en el que nuestro país parece a punto de naufragar.

No cuestionamos la legitimidad de su gobierno, pero queremos hacer constar que la legítima victoria electoral que el PP obtuvo el 20 de noviembre de 2011, se fundó en un programa donde no constaba ninguna de las medidas que usted ha aplicado desde entonces, con el pretexto de resolver la atroz crisis económica que padecemos sin lograr otra cosa que agudizarla aún más.

En su programa electoral ni siquiera se insinuaban los brutales recortes que han sufrido las inversiones y servicios públicos de nuestro país. Tampoco se anunciaron en el debate de investidura, y a partir de entonces, los miembros del gobierno que usted preside se han dedicado a desmentir sistemáticamente sus propias políticas, en un ejercicio de hipocresía sin precedentes desde la instauración de la democracia española. Como consecuencia de sus prácticas, amplios sectores de la sociedad sentimos que nos hallamos ante un flagrante incumplimento del “contrato electoral” establecido entre el PP y sus votantes. Y consideramos que esta situación sólo puede resolverse democráticamente si el programa de gobierno que antes ignorábamos y ahora padecemos se somete a consideración de los mismos electores que le llevaron al poder.

El deterioro al que están siendo sometidos los derechos sociales y laborales y las redes de protección, los recortes en materia educativa, sanitaria y de servicios sociales, el deterioro y abandono al que se ve sometido el medio rural, el empobrecimiento de la mayoría de la población, la eliminación de derechos de las mujeres, la injusticia de las medidas que se vienen adoptando y la constatación de que los más ricos y poderosos de nuestro país no sólo no contribuyen a paliar esta situación, sino que están consiguiendo eludir sus responsabilidades, y hasta enriquecerse aún más a costa de todos, están alimentando un sentimiento de indignación popular que se traduce en una profunda animadversión hacia quienes aplican unas políticas que agreden a los ciudadanos en lugar de proteger sus intereses. En esta situación, afrontamos un serio y creciente riesgo de desafección democrática -como ha quedado reflejado en la última encuesta del CIS-.

Parte de la desafección que siente la ciudadanía hacia las instituciones democráticas se justifica por la distancia que se percibe entre lo que los representantes políticos dicen cuando están en campaña electoral y lo que hacen cuando llegan al poder, en cómo se ejerce la actividad política y en la relación que instituciones y formaciones políticas establecen con los ciudadanos.

Por estas razones, y amparándonos en el artículo 92.1 de la Constitución española, que establece que: “Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos”, reclamamos que se celebre una consulta popular vinculante acerca de los recortes que están cambiando la realidad de nuestro país y la vida cotidiana de sus habitantes.

Su gobierno no puede seguir escudándose en el argumento de que los ciudadanos les votaron para superar la crisis y que las medidas que ahora aplica van en esa dirección. Porque si los ciudadanos queremos que se supere la crisis, también queremos y tenemos derecho a saber cómo se hará, qué supondrá en nuestras condiciones y expectativas de vida, y si los esfuerzos a realizar se practicarán de forma equilibrada.

El 20 de noviembre nadie pudo pronunciarse sobre el abaratamiento del despido, sobre la individualización de las relaciones laborales, sobre los recortes en educación, sanidad y servicios sociales, entre los que figura la atención a la dependencia, sobre el incremento de los impuestos, sobre la reducción de salario y pérdida de empleo en las administraciones y empresas públicas, sobre los recortes en dependencia, sobre la reducción de las prestaciones por desempleo… Esos son los temas responsables de que muchos de sus votantes se sientan estafados por su gobierno. Nuestra iniciativa pretende darles la oportunidad de opinar sobre lo que su campaña y su programa electoral les escamoteó hace un año.

No estamos planteando nada estrafalario. Ningún gobernante democrático debería temer las consultas populares, y además, existen precedentes. En la década de los ochenta el Gobierno socialista, pese a contar con una mayoría absoluta de 202 diputados, sometió a referéndum la entrada de España en la OTAN. Se trataba entonces, como ahora, de una decisión política de especial trascendencia que no había figurado previamente en su programa electoral.

Volvemos a encontrarnos ante “decisiones políticas de especial trascendencia”, ya que pueden limitar drásticamente el ejercicio de derechos civiles garantizados por la Constitución de 1978. Si entonces los ciudadanos fuimos llamados a aprobarla en referéndum, ahora nadie debería negarnos la oportunidad de volver a opinar sobre las modificaciones que, de hecho, los recortes imponen a aquel texto. Si a esto le añadimos el efecto universal de unas medidas que padecemos todos los españoles sin que ninguno de nosotros haya podido opinar sobre ellas, nadie puede extrañarse de que pidamos al Gobierno que usted preside que convoque un referéndum en el que la ciudadanía pueda expresar libremente su opinión sobre si este es el camino a seguir para superar la crisis.

Octubre 2012″