Valor y Precio (un matiz que nos confunde)

Ayer llovió como si el cielo supiera de nuestras necesidades y esta mañana se respiraba limpieza, sosiego y paz. Mientras estaba en la calle esperando a un compañero para ir a resolver un pequeño problema he caído en la cuenta de un olivo que había en un patio cercano. 
Imaginaos la escena cuando lo he mirado: el frescor de la mañana, esa luz nítida de después de la tormenta y los rayos de sol incidiendo en las ramitas del árbol y creando cientos de perlas luminosas que lo adornaban. Y yo, un vulgar sapiens, viendo toda aquella maravilla desde la primera fila de una platea imaginaria.
Después, resuelto el problema y ya de vuelta a casa, he pensado: hoy, en un tiempo de idolatría al dios dinero, de encumbramiento de la economía y de sus gurús, los economistas, una época en la que todo es susceptible de generar un apunte contable; Un momento histórico tan absurdo en el que ya somos incapaces de discernir entre lo Importante y lo Urgente ¿Qué precio tiene un instante como ese?
No he hallado respuesta. Al no ser ninguna de las maravillas que se pueden ver por Abu Dabi, al no tener marcado a fuego ningún boomerang ni una manzana mordida, al no salir en ningún programa de prensa amarilla y al no ser ningún producto de lucimiento personal, he deducido que esa visión no tenía precio, aunque sí un valor incalculable para mí. Claro que esa es una valoración totalmente subjetiva. Igual si hubiera ido absorto en una pantallita o comparando mi narcisismo con el del resto de congéneres no hubiera caído en algo tan hermoso en su simplicidad y cotidianeidad.
Solo habrá que esperar a un futuro cercano. Cuando ese tipo de imágenes vayan desapareciendo y se las vayan apropiando esa minoría que pugna por destruir al planeta y a nosotros. Cuando nos destroce un sol de justicia, solo quede un olivo y apenas un vaso de agua con el que perlar sus hojas por un instante. Será entonces cuando esa sencilla imagen dejará de tener valor para tener un precio tan elevado que solo uno podrá disfrutarlo en su último minuto de vida.

#españa, aquí no paga nadie

aqui no paga nadieMás de cuarenta años después se convierte en realidad lo que entonces fue una ficción teatral llevada a los escenarios con gran éxito. Incluso su autor, Dario Fo (quizás el único cómico con un premio Nobel) hizo en 2011 un re-adaptación de su famosa obra: “Aquí no paga nadie” para integrarla a los tiempos actuales.

Sí lector, ahora, lo que fue título, se ha convertido en una realidad, al menos en españa, cuna de pícaros y buscones. Porque resulta que la economía sumergida alcanzará este año cerca del 20% del PIB, por no decir que el 25% de todos los billetes de 500 euros vive en españa.

Antes de entrar en materia me veo en la obligación de confesar algo: hasta hace unos tres o cuatro años yo era honesto. A pesar de haber trabajado en un grupo de empresas del ramo del recreativo que generaba hasta un 20% de dinero negro allí desaparecían también los billetes de 100 y 200—, creía firmemente que debíamos ser honestos porque deseaba entender que ese es un síntoma claro de que un pueblo abandona la ignorancia. Pero me equivocaba, sigo en la españa de los reyezuelos borbónicos y el catolicismo fundamentalista, monarquía y comehostias, mala mezcla para la Cultura y la Honestidad.

Si en un país está instaurada la corrupción desde la misma cúspide del poder y ésta se extiende por todos y cada uno de los estamentos que la componen hasta llegar a la ciudadanía, ¿qué esperan que haga la gente?

Si en este país la misma monarquía es corrupta, y nada sucede.

Si en este país la la iglesia es corrupta, ladrona y no paga un solo impuesto, y nada sucede.

Si en este país la toda la cúpula del partido en el poder es corrupta y cobra dinero negro, y nada sucede.

Si en este país, el mismo gobierno, de la mano de su ministro de economía, Cristóbal Montoro, promueve una amnistía fiscal para los grandes defraudadores.

Alicia Koplowitz es, la mayor accionista de la Sicav.

Si en este país a las grandes fortunas se las premia con una artimaña legal —lo que no significa que sea ético ni correcto— llamada SICAV por la que tributan al 1%, y que no contentos con eso, todavía se llevan sus dineros a paraísos fiscales, o montan empresas “off shore” para ocultar más patrimonio.

Si en este país se dan ingentes cantidades de dinero de todos a los ricos banqueros sin exigirles nada a cambio mientras la pobreza escala posiciones día a día.

Si en este país el partido en el poder, a cambio de las prebenda de dinero negro recibido, otorga obras públicas por valor de miles de millones de euros a grandes empresas que tributarán a través de SICAV’s.

Si en este país los grande empresarios se van a montar sus factorías en lugares donde se esclaviza a la gente y donde no importa que se hundan macrotalleres porque ellos seguirán actuado con la misma inmoralidad.

Si en este país, y a pesar de que los ciudadanos y las PYMES —los verdaderos motores de la Economía real— paguen impuestos, se nos roba la Sanidad para repartírsela entre la cúpula de la extrema derecha del PP y se nos roba la Educación para regalársela a los pederastas con sotana que se dedicarán a cobrar buenos dineros por adoctrinar a los niños.

Con esos antecedentes ¿pretenden que los ciudadanos paguemos impuestos? Llegados a este punto la respuesta es clara “NI LOCOS”. Si hemos de irnos a la mierda nos vamos todos. Llegados hasta aquí, se convierte en un deber de la Ciudadanía intentar hundir este sistema económico basado en la Especulación, la Corrupción y la la Ruina de muchísimos para el enriquecimiento de unos pocos.

Si ellos no pagan, que aquí no pague nadie. 

El gráfico del endeudamiento español

Un artículo de Alberto Garzón Espinosa  agarzon.net

Utilizando las cuentas financieras del Banco de España he elaborado este gráfico sobre la evolución del endeudamiento en España. Las deudas son conceptualmente los préstamos y los títulos distintos de acciones (bonos, obligaciones, etc.) que forman el pasivo contable de los diferentes agentes económicos. Creo que es un gráfico que todo el mundo debería inscribir en su memoria. En primer lugar porque es útil para saber qué agentes económicos son los que han expuesto a tantos riesgos a la economía española y en segundo lugar porque es fundamental para neutralizar el populismo de derechas que ataca al gasto público y a determinadas instituciones territoriales (como las CCAA y los ayuntamientos).

Nota: En el gráfico, la curva de Administración Pública es la suma de la de Administración Central, Comunidades Autónomas y Entidades Locales.