La decadencia española en una imagen

Cuando un país ha olvidado
el Orgullo,
la Decencia,
la Dignidad,
la Educación,
la Ética,
y la Justicia,
lo único que queda
es esto:

cena_degeneracion
síntesis de la Indigidad y la corrupción en cinco vómitos

Rebozado de esto:

la Iglesia que más ilumina es la que arde
Síntesis del fundamentalismo ultracatólico de la adoctrinante iglesia española.

De platos y vasos, un viaje desde la Filosofía hasta la Estupidez

Frases cumbre de Mariano Rajoy Brey, presidente del gobierno de españa

«Esto no es como el agua que cae del cielo, que no se sabe exactamente por qué».
«Una cosa es ser solidario, y otra es serlo a cambio de nada».
«No se puede ser un optimista absurdo, pero tampoco se puede tener un planteamiento triste o de cenizo porque está fuera de la realidad en este momento».
«La segunda, ya tal…».
«Cuanto más sepáis de todo, mejor. Por saber muchísimo no os va a pasar nada malo, luego ya veremos. Si uno es ingeniero o futbolista, se le abren todas las puertas del mundo».
«A veces la mejor decisión es no tomar ninguna decisión, que también es tomar una decisión».
«Todo lo que se ha publicado es falso, salvo alguna cosa, que es lo que han publicado los medios de comunicación».
«Un plato es un plato, y un vaso es un vaso».

Que Mariano Rajoy diga sandeces de esta envergadura ¿demuestra que es un imbécil per se o es un muñeco puesto en el cargo por algún amo ventrílocuo que le mueve la boca? Cuando hablo con otras personas intentan convencerme de que es su bajo coeficiente intelectual el que le fuerza a decir sandeces. Pero a mí me cuesta aceptarlo.
Sé, porque la Historia así lo demuestra, que la “derecha”, por casposa, ultra católica o franquista que sea, no acostumbra a dar puntadas sin hilo. Esa es la razón de que yo considere a mi presidente de gobierno un tonto demasiado listo.
Y lo veo así porque su famosa frase sobre platos y vasos, que a oídos de medio planeta ha parecido dicha por un infeliz con pocas luces, esconde un mensaje mucho más profundo y terrible. Esas once palabras dejadas así, desnudas, son una aplicación perfecta del principio de la vulgarización de Goebbels. Es insertar en el cerebro de los más simples la aceptación absoluta de que las cosas son como son; que los pobres son pobres y los ricos, ricos, porque sí, por designo divino; que un tipo es rey porque hay un orden universal que así lo ordena; que unos son listos y otros son tontos; que la ley es la ley aunque se aleje de la Justicia…
Cierto, su frase es una excelente reducción al absurdo de algo que, en sí, es mucho más complejo, pero al llegar a  una población como la española, la inmensa mayoría se ríe de ella o se la cree a pies juntillas porque no la cuestiona ¿Qué sucedería si la estrujáramos con la prensa del Pensamiento?

No cabe duda de que en el conjunto universal de los Platos cada plato es un plato. Hasta aquí nada que objetar. Y lo mismo nos sucedería con los vasos. Qué sucedería, no obstante, si habláramos de los subconjuntos: Platos hondos, Platos llanos y Platos de postre; sin entrar en otras subdivisiones como las de: Platos decorativos, Platos de tiro, Platos de giradiscos, Platos de percusión… Qué sucedería si en el subconjunto de cada uno de los platos nos preguntáramos por su composición: cerámica, loza, metal, vidrio; y una vez hecho esto creáramos subconjuntos del color y otros de sus infinitas posibilidades decorativas y formas. Qué sucedería, en fin, si nos diéramos cuenta de que cada plato puede ser un plato con propiedades particulares que le convierten en único e irrepetible. Qué sucedería si nos diéramos cuenta de que a parte de esa individualidad innata de cada plato y cada vaso tenemos la posibilidad de unificar platos y vasos en un conjunto más universal.
Pasaría que nos daríamos cuenta de que las leyes, todas ellas, pueden ser creadas, cambiadas o derogadas. Pasaría que nos daríamos cuenta de que toda ley puede hacerse intentando incluir al máximo de individuos dentro del Conjunto Justicia Social, o puede redactarse para excluir a unos o a otros de ella. Pasaría que podríamos darnos cuenta de sus cuentos, sus mentiras y sus manipulaciones.

De ahí que José Ignacio Wert, criatura que si ha de pasar a la Historia lo hará como el asesino de la poca Cultura que pudiera quedar en españa, destruyera el Pensamiento (la Filosofía) e introdujera la Religión (el adoctrinamiento) de su plan de educación –menudo eufemismo—. Para que todos se rían de las tonterías de Mariano y acepten, como si fuera un dogma, que los platos sean platos, los vasos sean vasos y las peras y manzanas no puedan ser sumadas. Aceptado eso, los amos solo deben cambiar de muñeco para que nada cambie. La Estupidez está servida.

BONUS

Como cura paliativa después de leer las estupideces de Mariano Rajoy propongo unas pocas sentencias del gran filósofo, matemático y premio Nobel de Literatura: Bertrand Russell (18 de mayo de 1872 – 2 de febrero de 1970).

«Carecer de alguna de las cosas que uno desea es condición indispensable de la felicidad».
«Conquistar el miedo es el comienzo de la riqueza».
«Cuando estudias cualquier materia o consideras cualquier filosofía, pregúntate solamente: cuáles son los hechos y cuál es la verdad que los hechos corroboran».
«La persona feliz es la que vive objetivamente, la que es libre en sus afectos y tiene amplios intereses, la que se asegura la felicidad por medio de estos intereses y afectos que, a su vez, le convierten a ella en objeto de interés y el afecto de otros muchos».
«El ser humano puede ser científicamente manipulado».
«El mundo necesita mentes y corazones abiertos, y estos no pueden derivarse de rígidos sistemas ya sean viejos o nuevos».
«La persona que no tiene ningún barniz de filosofía va por la vida prisionera de los prejuicios que se derivan del sentido común, de las creencias habituales en su tiempo y en su país».

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Fuente Bertrand Russell: https://es.wikiquote.org/wiki/Bertrand_Russell
Fuente del Imbécil: https://es.wikiquote.org/wiki/Mariano_Rajoy

Mariano Rajoy y millones de puestos de trabajo

Llega el último debate sobre el estado de la nación de la actual legislatura y nos sale el presidente Mariano Rajoy, amigo del plasma, franquista confeso disfrazado de demócrata, y nos dice que creará tres millones de puestos de trabajo en la próxima legislatura. Así, con un par.

Debo decir en su favor, antes que nada, que en el año 2010, cuando éramos más inocentes y teníamos en el gobierno al más traidor de los presidentes desde 1978, en sus promesas habló de cinco millones. O sea que como mínimo ha bajado su nivel de fantasía, que ya es algo, aunque no haya renunciado a su personaje Disney de Pinocho.

Si entonces utilizó la trampa de construir su frase utilizando el verbo “poder”, de cuyo significado el RAE nos da dos acepciones interesantes. A saber:

  1. tr. Tener expedita la facultad o potencia de hacer algo.
  2. tr. Tener facilidad, tiempo o lugar de hacer algo.

Y dijo que con el PP en el Gobierno «se pueden volver a crear 5 millones de puestos de trabajo». Ahora lo que ha hecho es revestir su maravillosa promesa: “tres millones de puestos de trabajo”, con condicionales y más condicionales diciendo cosas tales como: “porque es un objetivo alcanzable si no cometemos torpezas”, “si somos capaces de mantener el ritmo de crecimiento (…); si no dejamos que las cosas se tuerzan, podemos aspirar a crear más de medio millón de empleos cada año”.

Eso, amigos, es curarse en salud cuando quiera decir “Diego” donde dijo “Digo”.

A lo que vamos, ya entones, ante su fantasmada, yo prometía otra planteada como un imposible (Ver enlace) que decía: “puedo ofrecer 10 orgasmos en cada encuentro sexual”. Siguiendo su lógica actual y dado nuestro fracaso mutuo (aunque el mío sería infinitamente menos criminal que lo ha sido el suyo) yo debería también reformular mi promesa anterior. De hacerlo quedaría algo así como: “prodigaré 6 orgasmos en cada encuentro sexual. Es un objetivo alcanzable si no doy el gatillazo, si mantengo una buena erección, si no termino con calambres en la lengua, si sé trabajar con mis manos, si no se cuestiona mi hombría, si ella es suficientemente receptiva, si no confundo sus señales…”

En ambos casos él y yo mentimos. En ambos casos soltamos la fantasmada. La diferencia está en que mi mentira puede causar risa mientras las suyas pueden producir daños irreparables a toda una Sociedad.

La parte positiva es que los fantasmas, como el personaje que planteo de mí, solo follan una vez con aquella a la que consiguen engatusar. Esperemos pues que la sociedad española, a pesar de su tremenda inmadurez política, no se deje engañar de nuevo por un ser tan abyecto como nuestro actual presidente y lo echen lo más lejos posible.

Catalunya, un problema Político que puede empeorar

A través de sus siervos de la Fiscalía el Partido Popular anda desesperado por sentar a Artur Mas en el banquillo de los traidores a la madre patria. Y podría parecer cómico que los miembros del partido más corrupto que ha conocido la españa reciente, los que merecen realmente estar en el banquillo, ansíen sentar en él a Artur Mas. Y podría tomarse a risa que los miembros de un partido ilegítimo pues alcanzó el poder desde promesas incumplidas, tachen la acción popular auspiciada por Artur Mas de ilegítima.

Pero para nada es una broma ni está españa para risas.

Porque el problema que no entiende Rajoy, ese escapista aferrado a la poltrona, se llama Catalunya y, por extensión, los catalanes —Algo más de dos millones trescientos mil desde la última estupidez salida de su boca—. El problema que no desea Ver ese ser obtuso e incompetente es que se trata de un problema Político. Problema que cualquier político que lo fuera sabría que debe resolverse desde la Política, no desde banquillos de acusados. Eso lo único que conseguirá será sacar un millón y medio más de catalanes a la calle, incrementar los valores nacionalistas e incrementar el problema Político.

Pero claro, Rajoy no es un político, es un siervo obediente de la oligarquía. Ojo Tambaleante Rajoy ni quiere entender ni tiene idea del alcance del problema. Porque el provincianismo es así: vacío, limitado, grotesco… de ahí su miedo a lo diferente.

Pero haría bien Rajoy en conocernos un poquito —siempre que su intención sea resolver el problema de forma Política—. Nosotros, como toda cultura que lo sea, tenemos nuestra idiosincrasia. Somos gente que celebramos nuestra derrota como fiesta nacional, algo extraño a ojos foráneos; pero es porque nos sirve de ejemplo de que a pesar de ella no terminaron con nosotros. Y como les sucedía a los griegos, también podemos pelearnos entre nosotros, pero que nadie toque un pelo a uno de los nuestros, porque salimos como si fuéramos uno solo. ¡Si hasta yo, que soy anti independentista y el Mas me cae como la campana de una catedral, saldré a la calle si se le sienta en el banquillo!

Puede suceder, no obstante, que su intención sea otra y ande pareja a los deseos de Alejo Vidal-Quadras, acérrimo enamorado de la Violencia como método de resolución de conflictos. Si ese es su pensamiento, haría bien en repensárselo. A Adolf Hitler, su ídolo ideológico de cuando defendía la supremacía de las clases pudientes, le costó muchísimo esfuerzo económico, humano y político eliminar a 6 millones de judíos y no consiguió su cometido: el genocidio. Porque es difícil terminar con un grupo humano que mantiene una convicción cultural que lo cohesiona e identifica del modo que les sucedía a los judíos y nos sucede a los catalanes, por más que la ignorancia supina de la españa “Puerto Hurraco Toro Negro y faca en faja” no desee entender.

Tome Rajoy la decisión que tome es seguro que será desacertada. Un títere con los hilos cortados no puede actuar con dignidad y decencia. Pero la actuación de ese payaso plano y pixelado ya no es importante en absoluto. La lectura de este 9N catalán es clara: un ejemplo y una lección para la España de los ciudadanos libres. Porque, como decía Gandhi: “«cuando una ley es injusta, lo correcto es desobedecer». Y si deseamos abandonar la Edad Media en la que nos hallamos inmersos, si deseamos al fin una nueva República federalista y laica, es tiempo de sacar a la pasear nuestra Dignidad frente los indignos y echar a toda la podredumbre humana que nos envuelve para así recuperar la Democracia secuestrada y el estado de derecho que, hoy por hoy, el Partido Popular, con la connivencia del PSOE, nos han robado. Y si no lo hacemos por nosotros, hagámoslo por el futuro de nuestros hijos. Para que jamás puedan decirnos que fuimos unos cobardes que ni siquiera tuvimos el valor de defendernos.

Unas palabras para el ¿Honorable? Artur Mas.

Versió catalana

Ahora que lo ha liado todo, ahora que ha firmado los papeles y aprobado la ley catalana de consultas; ahora que un manipulado tribunal constitucional español ha echado al traste toda la ilusión (como mínimo a aquellos pobrecitos que lo creían y salían a las calles a mover banderitas). Ahora que ha hecho la hombrada para salir en las páginas de la Historia, ¿nos deja solos para que seamos nosotros quienes salgamos a la calle a reclamar la independencia mediante la desobediencia civil?
¿Qué busca “¿Honorable?” que venga el ejército a depurarnos mientras usted, cobarde como todos los de su casta, huye a montar un alegre gobierno en el exilio con los cuatro amiguetes de los diferentes partidos?
Si ustedes tuvieran honestidad y nosotros inteligencia, no pediríamos la independencia, señor. Estaríamos luchando por Catalanizar españa, estaríamos luchando por que fuera toda la población de la península la que saliera a la calle a reclamar una República Ibérica federal y laica. Y seríamos nosotros, pueblo sometido y amante de la libertad, quienes iríamos a decirles: “El Futuro está en la Unión, en la Solidaridad de los unos con los otros, en el Respeto mutuo de todos con todos: Catalanes, Gallegos, andaluces, Asturianos, Vascos, Castellanos… todos y cada uno de los que quieren vivir como Personas Libres y no como siervos esclavos”. Y esto no se consigue haciéndonos pequeños, señor Mas, se consigue mediante la unión de todo el Pueblo, Pueblo al que nadie de ustedes pertenece ya que es sabido que se sienten superiores al resto, al igual que le ocurre a la casta política española.
Mire “¿Honorable?”, Dice un proverbio africano que: “Varias telarañas unidas pueden atrapar un león”. Y nosotros, el Pueblo (no usted, eso lo tengo claro), tenemos que luchar con un león muy fuerte que está apoyado históricamente por: PSOE, por ustedes: CiU y por el OPUS y demás oligarcas). Queda claro pues que no será siendo más pequeños como venceremos, sino siendo más y más grandes, ya que esta es nuestra única fuerza para conseguir cambiar la Ley por la Justicia.
Ya termino “¿Honorable?”, y lo hago diciéndole que solo espero que la Historia juzgue a los individuos como usted, como Rajoy, como el resto de este gobierno central, así como a los diferentes gobiernos autonómicos de esta españa de vómito. Que los juzguen a todos por permitir que haya hambre en las calles, que haya niños desnutridos y que crezca día a día la brecha social mientras todos ustedes manipulan a las personas para llevarlas de la nada a ningún lugar.

Unes paraules per al ¿Honorable? Artur Mas.

Versión castellana

Ara que ha embolicat be la troca, ara que ha signat els papers i aprovat la llei de consulta; ara que un manipulat tribunal constitucional español ens ha engegat a norris tota la il•lusió (com a mínim a aquells pobrets que s’ho creien i sortien als carrers a moure banderetes). Ara que ha fet la hombrada per sortir a les pàgines de la Historia, ¿ens deixa sols perquè siguem nosaltres qui sortim al carrer a reclamar la independència mitjançant la desobediència civil?
Què busca “¿Honorable?” que vingui l’exercit  a depurar-nos mentre vostè, covard com tots els de la seva classe, fuig a muntar un típic govern en l’exili amb els quatre amiguets dels diferents partits?
Si vostès tinguessin honestedat i nosaltres intel•ligència, no demanaríem la independència, senyor. Estaríem lluitant per Catalanitzar españa, estaríem lluitant per que fos tota la població de la península la que sortís al carrer a reclamar una República Ibèrica federal i laica.  I seríem nosaltres, poble sotmès i amant de la llibertat, els qui aniríem a dir-los: “El Futur està en la Unió, en la Solidaritat dels uns amb els altres, en el Respecte mutu de tots amb tots: Catalans, Gallecs, Andalusos, Asturians, Bascos, Castellans… tots i cadascun dels qui volen viure com a Persones Lliures i no com a serfs esclaus”. I això no s’aconsegueix fent-se petits, senyor Mas, s’aconsegueix mitjançant la unió de tot el Poble, Poble al que ningú de vostès pertany ja que es sabut que es senten superiors a la resta, igual que li passa a la casta política espanyola.
Miri “¿Honorable?”, diu un proverbi africà que: “Diverses teranyines unides poden atrapar un lleó”. I nosaltres, el Poble (no pas vostè, això ho tinc clar), hem de lluitar amb un lleó molt fort què està recolzat històricament per: PSOE. Per vostès, CiU i per l’OPUS i resta d’oligarquíes). Queda clar doncs que no serà sent més petits com vencerem, sinó sent més i més grans, ja que aquesta es la nostra única força per aconseguir canviar la Llei per la Justicia.
Ja acabo “¿Honorable?”, només espero que la Historia Jutgi als individus com a vostè, com Rajoy, com la resta d’aquest govern central, així com als dels diferents governs autonòmics d’aquesta españa de vòmit. Que els jutgin a tots per permetre que hi hagi fam als carrers, que hi hagi nens desnodrits i que creixi dia a dia l’escletxa social mentre tots vostès manipulen a les persones per dur-les del no res fins a cap lloc.

«¿España? Me importa una puta mierda»

Es lo que piensan los salvapatrias, lamebanderas, comehostias y paseacristos del gobierno del PP que desgobierna a esta triste tierra; terral de latifundios, campo de grandes de españa y espacios palaciegos donde ir a adualar la rey… que poco más se puede pedir donde reina la nada.

Primer ejemplo: Ley de seguridad Ciudadana. No sé que puedan pensar esos tipos. Viéndoles hablar, a veces pareciera que españa solo lo es cuando anda poblada de españoles. En otro caso sería un terreno en alquiler o venta. Si la correcta es la primera opción: que lo hace que un país lo sea son sus habitantes, entramos en conflicto cuando han aprobado el anteproyecto de una ley que va en contra de la ciudadanía, de la expresión de su descontento y de uno de los títulos más importantes de la Constitución, eso que tanto celebran rodeados de militares. Es como si los propietarios de un terreno, que llevan pagando desde que instalaron en él, son golpeados cada vez que se disponen a bailar una Jota porque al guadia jurado de la urbanización no le gusta tan digna danza. Conclusión: Si un país lo hacen sus habitantes y el gobierno legisla en contra de esos habitantes significa que ese país, a ese gobierno, le importa una puta mierda.

Segundo ejemplo: A Rajoy le preocupa que Alemania tenga claro donde vamos. No entro en matizaciones de que cuando ese tipo deseaba gobernar no hablaba para nada de los deseos, necesidades o conocimientos geográficos de los alemanes; él salía en los medios y con la boca grande, la de mentir al populacho, se presentaba como adalid salvapatrias, el único capaz de dignificar españa, y lo hacía desde el patriotismo y el amor a su país ¿Y ahora resulta que dependemos de que Alemania se levante de mala hostia porque la merkel no se ha relajado el chirri? Es como si uno decide proteger y cuidar a su familia pero desde los deseos sexuales que tenga el vecino para con nuestras hijas y mujer. Conclusión: Si un presidente de gobierno inclumple todas y cada una de las promesas electorales y le preocupa lo que piense un país extranjero mientras hace oídos sordos a lo que piden sus ciudadanos, es que a ese presidente su país le importa una puta mierda.

Tercer ejemplo: Montoro profetiza que “el PP volverá a ganar porque los mercados no son gilipollas”. Que salga ese primo hermano del Gólum comportándose como lo hicieron, Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel, sus antecesores bíblicos, puede parecer cosa de risa, aunque desgraciadamente y dado el nivel endémico de estupidez del español medio, no lo es en absoluto. Llevamos toda la entrada diciendo que un país lo es por su contenido humano. Pues me perdonara esa criatura, pero dudo que el señor “mercados” tenga nada que ver con la población que sufre, y mucho, todos y cada uno de sus desastres y los del resto del gabinete del PP. Es como si para salvar la economía de mi familia, cuyo dinero me he gastado en putas y tabaco, me fuera a buscar dinero a un usurero y llegara a casa con los bolsillos llenos para volver a irme de putas; sin preocuparme en absoluto de que el pago al usurero habré de hacerlo con el potorro de mi señora. Conclusión: Si un tipo impresentable, amenazador profesional y rezador entre horas, declara en público y en plan bocachancla que lo que le da el poder a su partido no es la ciudadanía sino un amigo que se llama “mercados”, es porque a esa criatura los ciudadanos, los votantes, su país, en suma, le importan una puta mierda.

«Rajoy, mira a cámara, cabrón», pensaba el director

Podríamos pensar que un individuo que no te mira a la cara cuando habla te está mintiendo. Es una cosa que la experiencia nos dicta como cierta. Todo aquel que cuando habla rehúye los ojos del que le escucha es tan de fiar como un pastel aderezado con estricnina y unos toques de plutonio.

“Pero es que está leyendo”, me responderá alguno.

¡Ah!, Pues entonces, peor. Es un tipo que, no solo miente, es que le importa tan poco aquello de lo que va a hablar, que ni siquiera ha tenido la deferencia de leerlo de antemano para tener una remota idea de la temática del texto. Se la trae tan al pairo la Constitución española (esa constitución de sumidero que nos otorgó la dictadura junto con el borbón), le importa tan poco la ciudadanía que va a escucharle, que simplemente lee la pantalla sin importarle en absoluto lo que salga por su garganta. No deja de ser un reflejo de sus orígenes ideológicos: preconstitucional (anticonstitucional, más bien) y con una idea clara de la supremacía de los poderosos.

Pero no desesperemos. En su discurso, o el del becario fascista, que cualquiera nos vale, encontramos verdades como puños. A saber:

No miente cuando nos dice que los más jóvenes no han podido ser partícipes de aquella ilusión colectiva. De un plumazo deja claro que los jóvenes no van a ser partícipes de nada que tenga que ver con la ley fundamental que rige y regirá sus tristes vidas hasta el día de su muerte. Les dice claramente que los únicos que pueden cagarse y merase en la Constitución de sumidero que nos impusieron son ellos, los elegidos, los integrantes de esa casta superior formada por los miembros del partido único conocido como PPSOECiU_OPUS. Sí, juventud, tiene más razón que un santo, vosotros, ahora mismo, solo les sois útiles si os dais el piro y os largáis a ese “extranjero” al que tuvieron que huir también vuestros abuelos, cuando los abuelos de esta casta política gestionaban el país como ahora lo hacen sus nietos.

Tampoco nos miente cuando dice que nos ha traído la modernización de nuestra economía. Antes, cuando lo ricos no lo eran tanto, había infinidad de pequeños negocios. Cientos de tiendecitas donde podías comprar todos los productos que eran necesarios para vivir. Ahora no, ahora tenemos una economía que para sí la quieran los Yanomamis. Tenemos una economía de primas de riesgo, de Ibex35, de blanqueo de dinero, de ingeniería fiscal. Una economía tan moderna que no tiene ni tiempo de atender a la Economía real, la que genera empleo, la que ayuda a las empresas y la que ofrecería un futuro poco moderno. Mejor ésta, con ricos cada vez más ricos, ¿y a costa de qué?, pues a costa de generar más y más miseria, pero solo de aquellos que se la merecen, los pobres, los simples, los prescindibles. Quién podía esperar más de una Economía Moderna.

Y termino con una última verdad. Nos suelta, con la boca ancha, que tenemos unos servicios sociales que jamás habían existido en la historia de españa y que en otros países son, sencillamente, inimaginables. Quién se atrevería a negar la veracidad de estas palabras. Creo que la mayoría de españoles (los que no se están repartiendo el pastel, claro) jamás hubieran imaginado que existiría un expolio tan terrible y en tan poco tiempo, un robo tan indecente que iba a dejar los servicios sociales como jamás habían existido antes. Unos servicios inimaginables en países donde el dinero de los impuestos se emplea en la ciudadanía y no en mantener la vomitiva desvergüenza de la monarquía, la iglesia, la casta política, la casta empresarial, los ricos y los banqueros. Claro que hemos de romper una lanza en favor de sus palabras. Porque es verdad que hay muchos países que no tienen la suerte que tenemos nosotros. Por poner solo unos pocos: RDC, Liberia, Yemen, Corea del Norte y Somalia. Pero quedan muchos más.

Tiene usted más razón que una santo, señor Rajoy, reciba mis disculpas.

España, miserable país de siervos en vez de ciudadanos

Así es la cosa. El español es un individuo que sabe de todo aunque no entienda de nada (y que no se me ilusionen en Catalunya, que soc català i nosaltres som tant o més provincians que la resta). Hablamos de fútbol y no hay entrenador que nos supere. Sabemos de todos y cada uno de los deportes de masas que proliferan por el planeta. Sabemos las vidas, milagros y biografías de todos y cada uno de los “mindunguis famosetes del tres al cuarto” que copan las parrillas televisivas de las cadenas berlusconianas, expertas en generar zombies. Sabemos tanto que hacemos alarde y gala de nuestra ignorancia. Así somos, la tierra de la incompetencia y la mediocridad, el paraíso de los libros abandonados y polvorientos.

Por eso no es de extrañar que un impresentable, un fascista corrupto de la misma tierra que nos regaló al enano matarife, saliera elegido presidente por el mero hecho de soltar tantas mentiras como el populacho era capaz de digerir. Y eso que algunos ya alertamos de ello.

Pero con todo, eso no es lo terrible. Lo terrible es la capacidad de entrega, esa muerte en vida de la criatura denominada española. Esa incapacidad, desinterés, cobardía, desidia… por salir a defender el futuros de sus hijos e hijas.

Si fueramo un país con ciudadanos en vez de siervos a ese criminal lo llevaríamos ante la Justicia para ser procesado.