La violencia del estado lleva a la Revuelta Civil

Lo he alertado más de una vez. Cuando hablé de la insensatez que representaría una ley de seguridad ciudadana, convirtiendo a españa en una olla a presión sin válvula. Lo comenté a raiz de vergonzosas actuaciones policiales. No me he cansado de comentarlo. Pero parece ser que la intención de estos nazionalcatólicos del PP es, o bien subyugarnos a golpes policiales, que más parecen mordiscos de perros rabiosos; o bien repitiendo el vergonzoso golpe de estado que ya terminó una vez con una de las pocas épocas de esta península en la que pudimos hablar de “igualdad”. Porque esos nazis son así, no se van a parar ante nada ni ante nadie. Y seguirán azuzando a sus perros uniformados en un intento de generar TERROR en las calles. Ya que es desde el terror que prodigan que ellos se sienten realmente Libres.

 En los últimos días estamos asistiendo a unas actuaciones policiales tan dignas de asco y vómito como la que se ve en ésta imagen:

policía golpeando a una joven
UIP pateando en los riñones a una manifestante peligrosísima que tiene a su lado a dos individuos con pinta de ser peligrosísimos

O la que puede verse claramente en este vídeo que ha corrido por la Red y del que se han hecho eco personas de lo más pacífico y mesurado.

Si ese es el modo de actuar de la Policía Pública, la que debería defendernos a nosotros, los que les pagamos el sueldo que les alimenta a ellos y a sus familias, si esa es la forma de pensar de TODA la Policía española, si ese es el trabajo del que se sienten dignos. Que no se extrañe nadie de que en españa se pase de las manitas alzadas a la espera de que muerdan los perros, a esto:

Porque de lo que parece que las Policías de españa no desean darse cuenta, a parte de que pronto serán sustituidos por criaturas mas económicas, es que la guerra real, la que de verdad debería preocuparles, si no por ellos, sí por sus descendientes, está definida, y de modo muy claro en esta gráfica:

La línea roja habla de forma meridiana de las causas de la Revuelta Civil que ahora empieza
La línea roja habla de forma meridiana de las causas de la Revuelta Civil que ahora empieza

Nos guste o no, la guerra ha comenzado.
Nos guste o no, estamos en guerra y, de no poner cojones, la tenemos perdida.

Los Impuestos: nuestra inacción nos convierte en cómplices

El problema con nuestros impuestos ya no es que se tiren en un ejército cuyas únicas victorias han sido masacrar a sus conciudadanos, pues en las guerras dirimidas fuera de españa han perdido siempre tras hacer el mayor de los ridículos.

El problema ya no es tirarlos en una monarquía corrupta y obsoleta cuyo único éxito es cazar elefantes, robar dinero público y hacerse la foto de navidad.

El problema ya no es tirarlos en una iglesia fundamentalista, que lo dedica, y en el nombre de su dios, para actuar en nuestra contra entrometiéndose en los quehaceres del estado, cuando deberían dedicarse a rezar en sus templos y violar a los hijos e hijas de sus obnubilados creyentes.

El problema ya no es hinchar las gordas barrigas de los banqueros, que se dedican con nuestro dinero a comprar la sangre futura de nuestros propios hijos a los que, desgraciadamente, veremos convertidos en siervos, sin poder llorar por ellos porque nuestras lágrimas ya no nos pertenecerán.

El problema ya no es alimentar a miles de incompetentes llamados “políticos”, ni a sindicatos (putas mantenidas), ni a patronales, ni a empresas públicas creadas para retiros de inútiles indecentes que la chuparon bien en su momento. Sigue leyendo “Los Impuestos: nuestra inacción nos convierte en cómplices”

36.000 manifestaciones en un año de PP (Un comentario)

EstoLlevaEl primer año de Gobierno de Rajoy se saldó con 36.000 manifestaciones Que dicho así parece una barbaridad. Ahora la pregunta es: ¿Han afectado de algún modo al plan previsto por el PP para desmantelar los derechos y las libertades de los ciudadanos? No, en absoluto. A la oligarquía cristofascista española no solo no le ha temblado la mano a la hora de lanzar un “Decreto Ley” tras otro sino que les ha importado una mierda toda esa gente en la calle. Al revés, les ha ido de perlas para prepararse y para sacar a sus UIP a hacer prácticas.

Yo me pregunto, ¿Cual puede ser la media de asistentes a cada manifestación? No seamos fantasmas y planteemos que pueden ser entre 1.000 y 100.000 personas. Pero claro, no iremos a hacer una media aritmética entre esas dos cantidades ya que son muchos miles de manifestaciones. Pero permitidme que arriesgue yo una cifra y diga 5.000 personas. ¿Es poco? Sí, pero para mis intereses ya me vale.

Teniendo ahora esa cantidad se me ocurre ¿Qué hubiera sucedido si en vez de salir a manifestarnos por todas y cada una de las cosas que nos iban sucediendo a título individual nos hubiéramos agrupado en una sola manifestación semanal? Hagamos números:

De entrada se hubiera reducido el número de 36.000 a 54. Algo que al PP le va perfecto.

Ahora, si multiplicamos 36.000 manifestaciones X 5.000 manifestantes = 180 millones de personas han paseado su indignación por las calles. Pero no olvidemos que en realidad solo eran 5.000 las que salían cada vez, con la consiguiente facilidad por parte de las fuerzas represoras para mantener a ralla a esos ciudadanos descontentos y la facilidad por parte de los medios para obviar tan ridículo número. Al PP le sigue viniendo de perlas.

Veamos ahora qué sucede si dividimos 180 millones de manifestantes entre 52 manifestaciones (solo una por semana y agrupando a todos) = casi 3,5 millones de personas paseando su descontento por las calles. Un número de ciudadanos más difícil de reprimir, un grupo humano más difícil de esconder a los medios y al resto de gente que todavía duda, que todavía teme y se resguarda en su cobardía. Esto ya no le gustaría al PP

Ahí reside uno de los grandes éxitos del cristofascismo español, la falta de unidad de sus súbditos y lacayos. Porque eso es lo que somos, lacayos, y mientras no seamos capaces de agruparnos en un único frente con el que plantar cara a la oligarquía que destruye nuestro presente y el futuro de nuestros hijos, no seremos otra cosa que “siervos”. El otro es el hecho de que los sindicatos se han convertido en unas vulgares “putas mantenidas” que solo exponen su poder de cara a la galería, el resto del tiempo están demasiado ocupados en contar el dinero que les llega por ofrecer su inacción contra el poder.

Esperemos que no sea demasiado tarde, porque si esperamos demasiado daremos tiempo a que Gallardón, el enemigo de la Libertad y el Derecho, destruya todos los artículos que le convengan del capítulo II de la Constitución.

¡A la calle!, que ya es hora de pasearnos a cuerpo y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.